
Sur Acoge: "Lo que ocurre en Ceuta trasciende una crisis migratoria y exige una respuesta política de la UE"
La Federación reclama replantear el modelo europeo de externalización de fronteras, garantizar la protección de la infancia y reforzar la infraestructura de acogida
Sur Acoge considera que la situación vivida estos últimos días en Ceuta ya no puede interpretarse como un incremento de llegadas migratorias. A juicio de la Federación, los acontecimientos apuntan a una crisis fronteriza con una clara dimensión política, que debe abordarse desde las relaciones diplomáticas entre España, Marruecos y la Unión Europea.
La organización considera que existen indicios de una instrumentalización de la población más joven del entorno de Ceuta para generar presión política, en un escenario que recuerda a la crisis de 2021. «No estamos ante una crisis migratoria en sentido estricto, sino ante una crisis fronteriza que requiere una respuesta política e internacional», señala.
Este análisis no exime de responsabilidad a las administraciones españolas. Sur Acoge recuerda que Ceuta, Melilla, Canarias, Baleares y las costas andaluzas forman parte de la frontera sur de Europa y que sus recursos de acogida deben dimensionarse para responder con garantías a situaciones como la actual. La Federación insiste en que el Estado y la Ciudad Autónoma deben contar con plazas suficientes para atender con dignidad a las personas que llegan, especialmente a niños, niñas y adolescentes sin referentes familiares.
La entidad muestra una especial preocupación por la situación de la infancia y recuerda que, con independencia de las circunstancias que hayan motivado su llegada, todos los menores deben recibir una protección escrupulosa conforme a la legislación española y a los tratados internacionales. En este sentido, recuerda los precedentes judiciales derivados de la crisis de 2021 y reclama que cualquier actuación respete plenamente los protocolos de protección.
Sur Acoge considera también que lo sucedido desmiente que las llegadas respondan a un supuesto «efecto llamada» provocado por la reciente sentencia del Tribunal Supremo. La evolución de los acontecimientos, con intentos de acceso tanto por vía marítima como terrestre, apunta a una realidad mucho más compleja.
Por último, la Federación pide abrir un debate sobre el modelo europeo de gestión migratoria. “Europa ha delegado buena parte del control migratorio en gobiernos como los de Marruecos, Libia o Mauritania. Esta estrategia genera una dependencia política que deja a la Unión Europea expuesta al chantaje cada vez los gobiernos de estos países lo consideran adecuado. Es el momento de apostar por una política migratoria propia con vías legales y seguras y basada en los Derechos Humanos.»
Mientras tanto, Sur Acoge continúa trabajando sobre el terreno acompañando a las personas recién llegadas, especialmente a niños y adolescentes y otros perfiles más vulnerables, facilitando su acceso a los recursos de protección y ofreciendo apoyo en coordinación con los dispositivos públicos de acogida.
La Federación, empatizando con las dificultades que vive la población de Ceuta en estos momentos, hace finalmente un llamamiento a la calma y confía en que la situación pueda reconducirse cuanto antes desde la actuación institucional, garantizando en todo momento la protección de los Derechos Humanos y la convivencia.
